martes, 25 de mayo de 2010

Empieza el Día con Alegría

Yo nunca he sido mucho de cuidarme la piel.
Quiero decir, en mi juventud efervescente me daba un gel verde para las zonas conflictivas, y cuando me empecé a pintar el ojo (que era lo único que me pintaba) me preocupaba en limpiármelo antes de irme a dormir.

El día que decidí ponerme lentillas, hará 3 años, al verme la cara desnuda reparé en todas y cada una de mis imperfecciones. ¿Acaso no estaban allí antes? Of course! Pero las gafas pseudo-camuflaban las ojeras, y la miopía hacía el resto.

Así que desde entonces mi rutina diaria cambió. He pasado (gradualmente) de levantarme, mojarme la cara y ponerme el flequillo un poco en su sitio a:

  • Primero desayunar, porque el té mancha.

  • Lavarme los dientes, pasarme la cinta, y enjuagarme con colutorio.

  • Exfoliarme los labios con un potingue casero a base de azúcar y aceite de oliva (va genial para los pellejicos).

  • Lavarme la cara con un jabón especial para rojeces y pieles sensibles.

  • Cada 2 o 3 días, en vez de lavarme con el jabón, me exfolio la cara.

  • Darme crema anti-ojeras, que no estoy segura de que mitigue el amoratamiento, pero por lo menos deshincha.

  • Darme crema hidratante en el resto de la cara.

  • Si estoy en la ducha, aparte de eso, suelo exfoliar ciertas partes, como pies, codos, escote y/o zonas a depilar para exorcizar pelos rebeldes.

  • Post-ducha, hidratación of course a base de aceite corporal (no tengo la musculatura necesaria para darme body-milk).

  • Los días que procede, porque trabajo cara al público, me maquillo toa entera (corrector, base, polvos, eye-liner, máscara y labios).
    Cuando no procede tanto, corrector y rimmel.

  • Al terminar la jornada, un algodón para el desmaquillante de ojos, que rasca menos que el normal, otro para el desmaquillante del resto de la cara, y otro para el tónico.

  • En veranito, me doy protector solar normalito (en mi caso normalito es factor 15) en brazos, hombros, piernas, pies, cara. Y más alto (factor 50) en las pequitas.

  • Si llevo un zapato con tacón, voy a estar de pie o andar mucho, o simplemente es verano, me doy stick anti-fricción en los pies para evitar que se me deshagan en dos días. Y al llegar a casa, exfoliar e hidratar.


Y todo esto para seguir teniendo la cara de 3 tonos diferentes, grasa por un lado, seca por otro, los dientes feos y amarillos, y los pies deshechos a rozaduras.


P.D.: Tras leer esto (y sabiendo que la mayoría también lo hacéis), pensad en cuando entro a trabajar a las 4 de la mañana.

sábado, 8 de mayo de 2010

Ali-Maña

En fin,
Ya llevo un mes trabajando, un mes viviendo en el piso nuevo, y un mes con mis regalos de cumpleaños puestos.




La verdad, es que lo de trabajar en un aeropuerto al principio me imponía. Sobretodo porque el 90% de la gente del cursillo ya había trabajado en algo similar y yo no.
A eso se le sumaba trabajar para Ryanair, que como todos sabemos, es una compañía que provoca la sonrisa en cada uno de sus usuarios.

Pero, alto ahí, no me crucifiquéis todavía, no trabajo PARA Ryanair. Trabajo para Swissport-Menzies, que es la empresa que proporciona sus servicios en el aeropuerto de Alicante a varias compañías, entre ellas Ryanair.

Pero esto de facturar y embarcar es divertido, un poco estresante, pero divertido. Yo he sido usuaria de Ryanair millones de veces y he tenido que pagar excesos como todo el mundo, pero lo sabía de antemano y por lo tanto no había sentido en enfadarse.
De lo único que tiene la culpa Ryanair, es de lo abusivo de sus tarifas. Del resto, la tiene la gente que no sabe leer, o eso parece.

Para todos ellos, os brindo algo que habéis tenido ahí siempre y que por alguna extraña razón no os habéis molestado en mirar:
http://www.ryanair.com/es/terminos-y-condiciones


Por lo demás, bueno, me voy adaptando a vivir en una ciudad nueva. Es como estar de Erasmus pero sin estudiar. Bueno, es como estar de Erasmus... y teniendo que trabajar y llevar un hogar y eso. Viva en Mercadona.
Echo de menos Zaragoza y todo lo que me he dejado ahí. Especialmente estando la situación en casa como está. Pero para cualquier cosa estoy a un mínimo de 2 y un máximo de 7 horas de distancia.


Y de momento nada más que contar. Me quedo a la espera de una posible llamada del trabajo ofreciéndome un día de vacaciones por motivo del Eyjafjallajokull una vez más. O quizás no.