viernes, 28 de marzo de 2008

King Kong, ese gran desconocido

Aprovechando que mi hermano ha estado aquí hace poco, hablemos de algo que fue poco menos que una obsesión en sus años más tiernos.

Sí señores, porque yo aprendí swahili de tanto ver King Kong (1933). Cada día o si no, no comía.

Hace unos días me entraron ganas de volver a ver la reciente versión de Peter Jackson, la cual me encantó. No diré que es perfecta, porque le sobra una media hora de paja selvática (bichos raros mayormente), pero deja buen sabor de boca a aquellos que llevamos la versión de Cooper grabada en la memoria.

Para nosotros es de ese tipo de películas que, al menos al principio, no se pueden ver de manera objetiva. Primero por lo que ya he mencionado, y segundo por que la dirige Peter Jackson. Y hemos de reconocer que somos una familia de frikis muy unida. Lo cual no le quita mérito a PJ, desde Braindead hasta El Señor de los Anillos, rezuma talento por todos sus poros.

Hubo muchos que se sorprendieron de que este nuevo King Kong no se pareciera en nada al "original". Eso pasa cuando piensas que el King Kong original es el de 1976. Otro ejemplo de la interacción entre mi vida y las cosas que me rodean: para mi, King Kong significa mi hermano (Guillermo), y la versión de 1976 fue dirigida por John Guillermin.

La versión setentera no es nada del otro mundo (sin desmerecer el desnudo de Jessica Lange, of course), pero ayuda a la evolución de la ideología. En 1933, el gorila gigante era un monstruo, que por mucho que le moviera el amor, tenía que ser destruído. En 1976, hay una visión más ecológica y super Jeff Bridges con sus melenas y sus barbas intenta salvarlo. Y en 2005, es el nacimiento de una relación preciosa entre Ann Darrow y el monico.








Esta comparación no es más que una invitación a que veáis, no sólo la versión de 1933 (y la de 2005 si no la habéis visto ya), si no a que veáis diferentes versiones de una misma obra, remakes de películas, libros teatro y película, y todas las combinaciones que se os ocurran.
Porque en la variedad está el gusto, y malas o buenas, las diferentes lecturas de un mismo texto siempre aportan algo.

Y porque si no, se pierden detalles como que Jack Black en su papel de Carl Denham quiera contratar a Fay Wray para su película, que no pueda porque está haciendo una peli con Cooper.
Y por supuesto la puesta en escena de la tribu aborigen en el teatro, una vez de vuelta en New York, que soy incapaz de enco trar en Youtube, pero que es exactamente así (sólo que en un teatro):





Para terminar un cometario, si os fijáis en la primera foto que he puesto, jamás le encontré lógica, primero por la proporción gorila-chica-edificios, y segundo porque ni la chica ni King Kong son así en la película.

1 comentario:

JeZuZin dijo...

Un blog es lo que te faltaba =P

yo llevo tiempo con la idea de hacerme uno rondando la cabeza, pero no sabria en que centrarlo, ni siquiera se si centrarlo...

Pero bueno, por casualidad el otro dia vi la pelicula de Jessica Lange y la verdad, me aburrí un poco...

Sobre la de PJ no puedo opinar por puro frikismo, pero la de Cooper es un prodigio de tecnica y de efectos para la epoca, desde luego.

Eso si, lo de tu hermano, vaya que le dio fuerte!

Unos besicos chica de caleidoscopica mirada